In Ictu Oculi

Recetario para los nuevos tiempos

Archivos por Etiqueta: Poesía

La poesía no es un estado de ánimo

Alguna vez le oí a Valdano decir aquello de “el fútbol es un estado de ánimo“. Lo sorprendente es que últimamente he oido cómo ampliaban la “sentencia” y metían en el paquete a la Poesía. La Poesía es un estado de ánimo, dicen, y yo me río.

Cuando empecé a escribir, lo hacía por amor y competición, un pique que dicen, en definitiva, una tontería… Aquellos poemas eran (y son porque aún los guardo) una suerte de rimas y cacofonías varias que desprendían una amargura y una soledad tremenda. Quizás, esa poesía barata, de rima fácil y estúpida podría encuadrarse dentro de lo que llaman poesía del estado de ánimo; una poesía en la que destacaría por encima de todo el adjetivo, múltiple y carente de vida.

Sin embargo, la Poesía no deja de ser un acto reflexivo -o debería, quién sabe- en la que finalmente poco puede quedar del estado de ánimo de su creación. Si por algo es importante, es por su subjetividad extrema y su capacidad de construcción. El resto viene sólo: la Poesía es un punto de vista, una mirada especial con la que el autor construye su propio mundo y lo cede al lector para que se apropie de él. Es quizás este razonamiento el que me lleve a pensar en una supremacía del sustantivo en la poesía; al fin y al cabo, los sustantivos, como portadores básicos de la idea, serían los ladrillos con los que construír el edificio.

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Compras de Marzo

Lo nuevo de Carmelo Guillén Acosta, La vida es lo secreto. Editado por Rialp, es lo último tras la actualización de sus poesías completas en Númenor, hace un año.

Carlos Marzal vuelve después de un largo paréntesis poético. De la mano de Tusquets, el valenciano nos entrega Ánima mía. Un libro con el que saciar a los entusiastas de los premiados anteriormente Fuera de mí y Metales pesados.

Marzo viene fuerte…

En la estación (versionando haikus)

En la estación,

el tiempo es una vía

interminable.

Caen las horas.

El tiempo es una vía

interminable.

Ensemble Rezvan acerca la música popular persa a Sevilla

Para aquellos que desconocemos la música oriental, Ensemble Rezvan no deja de ser un grupo más de nombre extraño y de música incalificable. Sin embargo, Ensemble Rezvan llega a Sevilla precedido por la fama de su director, el compositor Hamid Khabazi, y la portentosa voz de la cantante Nasim Shahrivar, una de las jóvenes con más proyección musical en Irán.

El grupo Ensemble Rezvan es un viejo conocido para un público muy especializado de nuestro país. Ha participado en certámenes de música  en Santiago de Compostela, Segovia o Barcelona; por lo que no es la primera vez que vienen a España. En esta ocasión su actuación se enmarca dentro del ciclo de conferencias y conciertos que dedica la Fundación Tres Culturas a la cultura iraní.

Si en el pasado llegaron precedidos de cierta aureola debido a la prohibición  de cantar que existía en Irán sobre alguno de sus miembros, esta vez el grupo destaca especialmente por la celebrada selección del repertorio. Los cantantes Nasim Shahrivar y Vahide Taj pondrán voz a textos de grandes poetas de la tradición persa como Hafiz Shirazi, Attar (aquí más información en inglés), Rumi y Saadi, así como a otras composiciones populares.

El concierto tiene lugar el viernes 27 de Febrero en el Pabellón de Marruecos, sede de la Fundación Tres Culturas, a las 20:30 h. de la tarde. El precio de las entradas es de cinco euros. Para aquellos que vivan en Madrid, el grupo tiene previsto otro concierto en la capital el 6 de Marzo en Caixa Fórum Madrid.

PD: Enlace a la entrevista al grupo realizada por la periodista Ana Jurado Caro en ABC.

Setenta años sin Antonio Machado

“Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,

y un huerto claro donde madura el limonero…”

Con la misma fuerza que nuestros antepasados celebraban el espíritu liberal de la Pepa de 1812, lanzaban años después rosas sobre la cabeza absoluta de Fernando VII. Esto no es un caso único, sino que se ha venido repitiendo -Casas Viejas, memoria histórica…- con armónica constancia desde hace siglos por Andalucía. Somos un pueblo enfermo de alzhéimer. Setenta años después las viejas raíces de Machado se secan bajo el sol de Colliure, destino último del poeta de los olivares de Baeza y los campos de Soria.

Hasta allí se trasladó este fin de semana una delegación andaluza para celebrar el aniversario de la muerte del poeta sevillano. Compuesta por ocho poetas (Elena Medel y Carmen Camacho entre otros) y miembros del ejecutivo andaluz como Rosa Torres y Fuensanta Coves; la delegación sirvió de representación de cada una de las provincias andaluzas durante los actos dedicados a la muerte del poeta.

Sin embargo, me pregunto hasta qué punto es real esta representación. El 70 aniversario de la muerte de Machado solo ha servido para abrirnos los ojos a una triste realidad. Machado solo existe en los libros de unos pocos colegiales, un par de líneas y una placa en la calle Dueñas, donde está el palacio de Dueñas en el que nació. Nada más. 70 años no han sido suficiente para un aniversario con honores en su ciudad natal, salvo la excepción de los actos organizados por su fundación en Baeza.

Y no era por falta de acontecimientos precisamente. El Festival de Perfopoesía se ha cruzado en las fechas con el aniversario. Mientras se encerraban en habitaciones invisibles, montaban escaleras de libros, daban lecturas de “poesía india devocional”, nada de recuerdos (salvo contadísimas excepciones de algunos autores) a Machado en unos actos que pretendían acercar la Poesía a los ciudadanos. No ha sido la única tacha. Algunos han echado de menos tanguillos y pasodobles sobre esta efeméride en el concurso oficial de agrupaciones del Carnaval de Cádiz.

Cuánto han cambiado las cosas. Hace casi cien años la gente se echaba a las calles para portar el féretro de Bécquer, para celebrar aniversarios de Alberto Lista… hoy hemos olvidado a Antonio Machado y solo nos lanzamos a la calle -es una generalización- para celebrar barriladas botella en mano. Decía Machado en su poema Retrato: “Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito…” Queda claro que tras setenta años, Andalucía sigue sin pagar su deuda.

*Pincha aquí para ir a la versión corregida del texto.

De la crítica literaria

La crítica es uno de esos temas que me apasiona. No sé si por el malditismo y la exigencia extremada del crítico que todo llevamos dentro, no sé si por el “gusto exquisito” de los señores que apuntan con el dedo desde sus columnas en las revistas pero la crítica ya estaba en mi vida antes de entrar en esta Facultad. Adolescente que busca respuestas en las caidas de otros. La edad no ha colmado este ansia, hace meses perdí dos tardes de estudio leyendo las críticas de tres números de la Revista de Occidente que encontré en un despacho de la biblioteca.

Y las hay de todos los estilos y colores, de pinchazos y besos en Babelia, de hachazos en ABCD, explosiones en Letras Libres y en Revista de Libros… pura polémica. Entre mis favoritos están dos grandes, José Luis García Martín -de ABCD- y Carlos Pujol, que antes lo leía en ABC pero al que hace tiempo le perdí la pista. De García Martín he escuchado historias de todos los colores, sin embargo, siempre me ha gustado la forma de señalar lo que no le gusta, ahí, en mitad de una columna, sin venir a cuento casi, tan finamente hilado que casi no vemos razón. De Carlos Pujol, sin embargo, me gusta porque utiliza una forma esperpéntica, desbroza el libro o al autor completamente y lo enfrenta a un espejo donde los errores se exageran hasta hacerse irreconocibles, todo ello sin perder ni un ápice del estilo afilado y exacto de Pujol.

Ahora con la revolución de revistas de internet y blogs que tratan la Cultura las críticas se han multiplicado y, sin embargo, la riqueza de crítica se pierde. A pesar de joyas como esta crítica de García-Máiquez sobre un libro de Carlos Pujol (precisamente) en Poesíadigital, es muy fácil encontrar críticas absolutamente débiles, inseguras y desproporcionadas. Como casi siempre ocurre, la proliferación no tiene por qué aportar calidad sino todo lo contrario.

PD: De regalo un poema de Carlos Pujol que he encontrado en este blog de La Rioja.

*También publicado en el blog Sin futuro y sin un duro.

«Que la gente lea lo que hago es lo que le da sentido»

Por Jesús Rodríguez.

Borja de Diego ( Sevilla, 1988 ) es un joven poeta afincado en su ciudad natal, donde mantiene una intensa actividad poética y cultural con otros jóvenes de su misma edad. Además de estar inmerso en la Plataforma de Artistas Chilango-Andaluces (y de participar activamente en la organización de las diferentes ediciones del Recital Chilango Andaluz), mantiene lazos poéticos y amistosos con otros grupos de la capital hispalense, como La Palabra Itinerante, La Maraña, el Baratillo Joven o Númenor. A pesar de que aún no ha publicado ningún libro -su primera plaquette, titulada “Diario anónimo”, está en vías de publicación-, algunos de sus poemas se recogen en las antologías de los distintos recitales Chilango- Andaluces, en la antología “Poetas en el camino” y en algunas revistas (Margen Cero, La guinda, Alenarte, Manual de Lecturas Rápidas para la Supervivencia o el nº 3 del fanzine Bar Sobia).

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Presentación de la Antología RCE 07

Cangrejo Pistolero Ediciones presentó anoche la Antología “Recital Chilango Andaluz 2007” en la sede sevillana de la Casa del Libro. El acto contó con la participación de los artistas-editores Nuria Mezquita y Antonio García Villarán así como de los poetas Iván Vergara y Javier Villaseñor, creadores del Recital Chilango Andaluz.

Con el lema de Octavio Paz de la lengua como única frontera, Iván Vergara y sus colaboradores renovaron los motivos por los que promovieron el RCE, valorando el recital como una vía libre de unión de la poesía más allá de los límites de los estados. También hubo tiempo para la lectura de algunos poemas entre las explicaciones sobre el diseño del libro y fotos del recital de 2007.

La Antología, continuación de la serie iniciada por la edición de 2006 también publicada por Cangrejo Pistolero Ediciones, cuenta con poemas de más de medio centenar de poetas de México y España.

*También publicado en La Campana

Lo que quedó de aquel Chilango

Fue una tasca llena y amigos y cerveza, mucha cerveza. Y vasos vacíos y mesas redondas como bocas abiertas y labios manchados de humo y palabras. De aquel chilango quedan apenas unos poemas que señalan con el dedo en Compañero Enemigo. Y los leo como aquella noche: Versos que huelen a tierra mojada si los canta Juan Antonio Bermúdez, heraldo de una poesía verdadera y fulminante.

Lo que quedó de aquel chilango de la Sala El Cachorro fue aquel patio, corazón de la antigua Triana, cava de los gitanos donde aún bailan los espíritus. Quedó aquel bello cálculo de Gómez Valero donde los dibujos éramos nosotros -puro movimiento- y caíamos como caen los altos muros de una ciudad. Entonces era la barra un camino húmedo como lavado por la cerveza y había caras nuevas y México y nuestra tierra.

Lo que quedó de aquel Chilango aún lo guardo, simiente de última fila y brazos cruzados, cuatro amigos y una mesa.

*También publicado en La Campana

Citas

Esta semana viene muy cargada de citas, así que permitidme que os invite a dar un paseo. De primero podríamos ir a visitar a dos viejos amigos (aquí y aquí). Si a alguien le queda tiempo y ganas, podría invitarlo a la presentación del nuevo libro de Cabanillas en Casadellibro -que creo que es esta semana- y a la lectura de Beades el jueves a las 20 -mañana pongo el sitio- junto a otros poetas que no recuerdo ahora mismo. Ah, y para terminar el cóctel mortal, la búsqueda de imágenes con Vázquez, Toi, Beades, Cerero y otros una tarde de esta semana que creo que era el viernes.

Muchas cosas para hacer justo una semana antes de los exámenes, pero… ¡qué mas da! El tiempo invita a olvidar toda obligación con la universidad.