In Ictu Oculi

Recetario para los nuevos tiempos

Archivos en la Categoría: Popular

Juguemos a elegir

Al hilo de un comentario de Jesu en este blog en el que calificaba a Julio Cesar como el mejor hombre de la historia, solo por detrás de Trajano, he decidido seguir la estela de la TV, cambiar el modelo y fabricar un mini-juego para que todos podamos elegir al MEJOR PERSONAJE DE LA HISTORIA.

No pondré opciones, aquí los nombres los ponéis vosotros. No hay límite de nacionalidad ni de edad, puede ser hombre y mujer, en fin, vosotros mandáis. No estaría mal que dieseis una breve explicación de por qué creéis que ha sido el mejor… y lo que queráis decir vaya. Pues nada, cuando alguien haya puesto algo ya pondré yo mi elección.

Ahora os presentaré a los conductores del concurso. Si con estos tres amigos no sale bien… será por sabotaje del espionaje ruso o por la subida del precio del barril de crudo.

Y como en todo juego-concurso que se precie, hay premio. Los que hayan elegido al personaje ganador serán recompensados con una cenita con velas en un restaurante a elegir invitados por el personaje votado. Como diría Joaquín Prat: “A jugar!!”

Take on me

El verano llegó esta tarde escondido entre una heliografía y algún plano de Mélies o Buñuel. Es jueves y la primavera escapó con la nota de Publicidad y Teoría de la Información, si supiese latín copiaría lo que Jesu me dijo el otro día antes de un examen, pero es lo que tiene haber estudiado Química.

Siempre he celebrado la llegada del verano con una buena ronda de fiesta, pero esta tarde he tenido que conformarme con un paseo en bicicleta al centro. No os voy a hablar de las “maravillas” del carril-bici sino del precioso espectáculo que había en la Plaza de San Francisco y Puerta Jerez para celebrar el Día Europeo de la Música. Hoy más que nunca Sevilla parecía una ciudad europea. Grupos de música clásica sobre tarimas tocaban para un numeroso público en las plazas sevillanas y yo, con mi bici de ruedas nuevas, tuve la fortuna de aparecer por allí. Iba de camino a despedirme de uno de “mis niños” pero o llegué tarde o interpreté mal la hora, así que para aprovechar el paseo, caí en dar una vuelta por la peatonalizada -parcialmente en un futuro- Avenida.

Sevilla era Europa, una Viena de música y público innumerable, de bicicleta y tienda abierta, Sevilla era Europa y el verano también se sentaba en la Puerta Jerez para escuchar una obra de algún autor que no supe identificar pero que sonaba a las mil maravillas.  Por un momento olvidé los exámenes, Mélies, Buñuel y Viridiana, la Paramount y la Fox, olvidé el coche de ETA que mancilló hoy mi paraíso poemático, no recordé el silencioso y silenciado desalojo del Parlamento de Andalucía por amenaza de bomba, y me perdí por las calles entre flautas y violas gambas, respirando el verano de Europa.

Ala, para celebrarlo dejo aquí una canción que me gusta mucho aunque es una antigualla.

Velázquez por Sevilla

A veces los políticos intentan cosas interesantes. Muchos nos hemos quejados de que nuestros queridos líderes hubieran olvidado hablar de Cultura durante las pasadas elecciones municipales, pero ahora parece que se ha reactivado el diálogo. Durante algunos meses, la asociación Velázquez por Sevilla ha clamado por las carencias que tiene el Museo de Bellas Artes y la ciudad de cuadros del genial Velázquez. Parece que el Ayuntamiento los ha oído, por una vez, y ha empezado a mover los hilos para adquirir un cuadro atribuido al artista sevillano que subastará pronto Sotheby’s.

El cuadro es un Santa Rufina que durante años se atribuyó a Murillo pero que desde hace unos años viene señalándose a Diego de Velázquez como su autor más probable. La pintura no es una obra cumbre como Las Lanzas o Las Meninas, pero viene envuelta en polémica por su autoría y por la acción de las administraciones (la Junta y el Gobierno Central) que no querían adquirirla. Así, el Ayuntamiento ha abierto una cuenta en Cajasol que estará abierta para que los sevillanos pueda participar y aportar alguna cantidad para la compra del cuadro, a la espera de que la Junta de Andalucía y el propio gobierno municipal hagan aportaciones mucho más grandiosas.

Es justo alabar esta propuesta del Ayuntamiento sevillano, muy necesaria para ampliar los bienes culturales de la ciudad y recuperar la memoria del pintor en su ciudad natal. Para participar en la adquisición del cuadro, Cajasol pone a disposición una cuenta para guardar los activos ciudadanos destinados para la compra: 2071-093517-0733733033.

La radio

Después de la primera sacudida de un terremoto, siempre se sucede una tranquilidad absoluta que precede a la gran serie de temblores finales que destruye todo cuanto hay en pie. De la misma manera, tras el primer terremoto de Publicidad e Inglés, hoy sábado, en espera de los exámenes de Junio, marcho a Alcalá a empezar en la Radio.

Siempre me gustó la Radio. De pequeño la recuerdo encendida, en mi cuarto, con los eslóganes publicitarios de los 40 sacudiéndome la cabeza; o cada mañana, mientras mi padre se duchaba, oyendo las voces (y las risas) de la Jungla desde la cama. Con Canal Sur me pasaba (y me pasa) algo extraño. Durante todos los días del año, olvidaba el dial y su programación y me centraba en otras emisoras, Canal Sur estaba fuera de onde en mi caso, pero era llegar cuaresma y el programa de El Llamador y volvía el enamoramiento, cogía los cascos el Domingo de Ramos y no me los quitaba hasta el Domingo de Resurrección. Aún así nunca fui un oyente pertinaz y voluntarioso, sino que me colgaba de alguien para oír la Radio, de mi madre, muchas tardes, para escuchar aquel programa que tenía Carlos Herrera no recuerdo en qué emisora y que tenía un espacio buenísimo dedicado a las anécdotas, o las tardes con mi hermano, cuando vivíamos en casa del Abuelo en Claudio Guerin, y escuchábamos La Ventana con Gemma Nierga (se escribe así creo) mientras jugábamos al PC juntos.

Pero como he dicho, no he sido un oyente voraz. Nunca fui con la radio por la calle como aquellos abuelos que aparecían en los anuncios antiguos de la España profunda, sentados en la plaza del pueblo y el transistor encendido. Nunca escuché un programa entero de Iñaki Gabilondo ni pude disfrutar de los inicios de Federico, como tampoco llegué a conocer a Encarna Sánchez fuera de las basuras que lanzan ahora los programas del corazón. Yo no supe de Antonio Herrero en la radio y mucho menos su trágica muerte, como tampoco fui devoto de los programas deportivos de horario nocturno. Sin embargo, hay un momento que nunca olvidaré.

Aún estaban calientes las balas que los asesinos introdujeron en el cuerpo de Miguel Ángel Blanco, era la noche y él luchaba por sobrevivir a duras penas en urgencias. Fuera del hospital, el país hervía expectante y los medios repasaban las horas trágicas del secuestro. En la radio, un Jose María García influyente y espléndido, ponía en marcha un engranaje de colaboraciones estelares para aportar información sobre los gustos de Blanco. Pep Guardiola, la cabeza del Barça de aquellos años y el ídolo futbolístico de Miguel Angel, entró en antena, charló con García y prometió firmar una camiseta e ir a conocer en persona a Blanco cuando se recuperara. Después García refrendó la idea y se propuso para ayudar en lo que fuese necesario y todos aplaudieron aquella charla, sin embargo, yo ya sabía que Miguel Angel no iba a salir de urgencias, que aquellas palabras, tal y como salían en abierto, al aire, serían arrastradas por el viento ardiente del verano a ninguna parte.

Consejos para Selectividad (y otros tipos de exámenes)

Para muchos, con el final de la Feria del Libro comenzamos la cuenta atrás para el fin de los exámenes. Este año termino con un examen de Publicidad el día 4 de Julio, así que sufriré todo el calor del infierno cartujano. Una vez leí que el sufrimiento “unía” a las personas, y a veces creo que es así, por ello no me queda otra que solidarizarme con los amigos (y desconocidos) que este año se enfrentan a la ¿temida? selectividad.

La experiencia aporta conocimiento, que diría Locke, así que a continuación copio una hoja que mi antiguo profesor de Química nos fotocopió con 20 consejos para la Selectividad y que a mí, personalmente, me sirvió mucho, no sólo para esos exámenes sino también para los de la carrera. Aunque no son un adelanto de los Exámenes de Selectividad de este año, estoy seguro que será de gran ayuda para muchos:

ELABORAR un plan de estudio organizado de tres o cuatro horas diarias, con esquemas de todas las asignaturas.

MANTENER los hábitos es altamente recomendado: estudiar a las horas en que se está acostumbrado, en la misma habitación o biblioteca y de la misma manera.

UNO MISMO es el que mejor se conoce: los consejos son sólo orientativos. Un estudiante sabe lo que puede dar de sí mismo.

IMITAR los exámenes de Selectividad, con sus mismas condiciones de tiempo y tomando como referencia los ejercicios de años anteriores, ayuda a perder el miedo.

REPASAR todo, incluso aquellos temas que parezcan secundarios, para no dejar cabos sueltos.

LA REPETICIÓN continuada de los ejercicios, en las asignaturas de ciencias, permite adquirir fluidez a la hora de explicar los problemas.

DESCONFIAR de rumores y temas seguros en los exámenes: la mejor manera de evitar malas sorpresas es conocer todo el temario.

EVITAR el estudio apresurado el día antes para no forzar nuestra memoria: lo mejor es practicar un poco de ejercicio, oír música y olvidar lo que espera al día siguiente.

A LA HORA de estudiar, es conveniente centrarse primero en las asignaturas que ofrecen mayores problemas, y dejar para después las más asequibles.

NO MEMORIZAR; es preferible captar las ideas esenciales que repetir lo aprendido.

UNA buena planificación resulta imprescindible; hay tiempo para todo, para el estudio y también para el ocio [esta es importantísima].

ES MEJOR comer algo antes de los ejercicios, siempre que se trate de comida ligera, y no llegar con el estómago vacío con tantas horas por delante.

LA CLARIDAD es la base de un buen examen: el profesor debe notar que el alumno sabe lo que quiere contar.

PARA tener las ideas más claras es recomendable dedicar unos minutos a esbozar un esquema en el que se perfilan las líneas maestras de la argumentación.

CADA hora y media de estudio es conveniente relajarse y olvidar los apuntes por unos minutos, comer algo y, preferiblemente, respirar aire fresco.

BLOQUEARSE unos minutos antes del examen es normal; la solución pasa por releer detenidamente el texto varias veces hasta identificar la cuestión con la parte adecuada del temario.

REVISAR antes de salir que no hemos olvidado la documentación requerid y el material necesario para cada examen.

SALIR con tiempo de casa permite llegar más tranquilo a la prueba.

CONVIENE contestar las preguntas en el orden en que han sido dictadas, aunque no es estrictamente necesario.

TRAS el ejercicio, conviene dedicar un rato a leer de nuevo cuanto hayamos escrito y juzgar si es posible añadir algún dato o si se ha cometido alguna falta de ortografía.

Ala, ya está. Son veinte puntitos muy claros y que sirven de ayuda para todo tipo de exámenes. Yo suelo llevarlos a cabo en la facultad y me da muy buenos resultados. Así que chicos, ya saben, úsenlos y no se preocupen de nada. Si el examen no tuviese solución, no habría de qué preocuparse porque sería inútil; si el examen tiene solución, tampoco se preocupen, conseguirán encontrar la solución. Mucha suerte y a por todas.

Las 10 mentiras más corrientes de un estudiante (una de post chorra)

No me sonó el despertador a tiempo / Vaya atasco que había… Claro que sí, un poco más de imaginación con las excusas.

El profesor es un malaje, ha suspendido a toda la clase. Sí, y seguro que todos llevabáis estudiando desde hacía meses ¡Qué injusticia más grande!

Llevo más de una hora esperando el autobús. Esta es típica de alguien cuando se mosquea por un leve retraso del TUSSAM. Suele venir acompañada de gestos de asentimiento por parte de los que están en la parada y posteriores críticas hacia todo lo que se mueve (conductores, tráfico, obras, autobuses, alcalde, España…)

Sólo he entrado en el MSN para ver quién había y me desconecto, (o su variante) Sólo he entrado en el MSN para mirar un correo y me desconecto. Una de mis preferidas. Aparece cuando no hay ganas de hablar con una persona en concreto o quieres saber quién se conecta y cuándo, posteriormente el autor de la frase procede a colocarse en NO CONECTADO para seguir su ejercicio de “espionaje”.

Mamá, hoy voy a quedarme toda la tarde estudiando en la Facultad. Genial, si no fuese porque no será en la Biblioteca sino en la Sala de Lectura, el lugar perfecto para despellejar a algunas mujeres, compañeros de clase o político de turno que suelta alguna perlita (casi siempre Pepe Blanco, Ángel Acebes o Llamazares)

No, si yo paso de lo que me dice el niñato ese. Sí, claro. Después vas detrás como una tonta… cambias tu sitio en la clase para sentarte cerca de él… e incluso le cedes tus apuntes (pasados a PC) aunque sepas que no fue al médico, sino que estuvo en el parquecito acompañando a una Cruzcampo de litro (product placement) Por cierto, también es extrapolable para casos masculinos.

Nunca he copiado en un examen (ni ningún trabajo de internet) ¿Recuerdas los exámenes del Guerra en Química? ¿Las oraciones del Balón en Bachillerato? La Wikipedia y el Rincón del Vago no dicen lo mismo que tú… Ay, el copiar y pegar…

Anoche me acosté a las tres de la mañana porque me quedé haciendo un trabajo en el PC. Y jugando una liga del Pro, y viendo alguna película del eMule, y vídeos de Shakira en el Youtube…

Este verano me saco el carnet de conducir. Y si no el otro… o el otro… o el otro… Total, si da igual, para algo existe TUSSAM, no?? Aunque te quedes esperando más de una hora al autobús, como yo el otro día…

A partir de mañana voy a llevar todas las asignaturas al día. Ehm… sí, claro… todas… incluida Publicidad, a la que por cierto, llevas sin asistir desde ¿Noviembre?

Nel mezzo del cammin

Tendría yo alrededor de 7 y 8 años y 10 o 12 dientes de leche todavía cuando una Navidad los Reyes Magos de Oriente me trajeron un libro. Se trataba de un cuento de esos personalizados, que tenía por protagonista a un niño exactamente igual que yo. Narraba la historia de Pablo R. acompañado por sus amigos de clase en un campeonato de Natación, quizás lo que más me llamaba la atención no era la historia en sí sino que el cuento iba dando nombres que encajaban perfectamente con mi vida, iluso de mí que aún no había caído en el previo estudio que tuvieron que hacer sus Majestades de la Ilusión. Resumiendo un poco la historia, Pablo R. ganaba 4 o 5 medallas de oro en los campeonatos, ayudado por sus amigos y todo narrado con un tono épico similar al que por aquellos tiempos se veía en los vídeos de Miguel Indurain.

El caso es que hoy he vuelto a recordar aquel libro de pastas blancas y todo a colación de los cursos de Natación. Nos pidieron cuatro largos de buceo para comprobar la capacidad pulmonar y uno tras otro iban sacando la cabeza antes de llegar a la mitad de la piscina. Yo era el último, metí la cabeza y todo se volvió blanco y azul bajo el agua. Estiraba, recogía y volvía a estirar los brazos, hundiéndome más y más profundo mientras el aire empezaba a montar su fiesta propia en la boca y los pulmones… Dante que de piscinas sabría poco, apareció por allí: “Nel mezzo del cammin“, iba pensando cuando atravesé la mitad de la piscina sin sacar la cabeza… y después me acordé de la magistral anécdota que contó Joaquín Moreno sobre Valle Inclán y Belmonte, sólo que yo no veía toros y sangre… veía agua y aire… y me fundía en un solo líquido uniforme y el pelo embravecido pujaba por escapar del gorro… y la boca cerrada, la nariz deforme… el aire contenido… era casi la voz de Valle Inclán en la piscina. Brazada más, brazada más y el aire que escapaba hacia fuera. Si en la atmósfera todo lo que sube tiende a caer después, la piscina es un mundo aparte… y el que un instante está hundido en lo más profundo, de pronto sube, sube como si tirasen de él hasta que sí, compruebas que has recorrido todo el largo de la piscina sin respirar.

Primero la bocanada, amplia, como de buzón, después un compañero que aplaudía y la profesora diciendo que no se lo esperaba. Yo no cabía de gozo, quizás parecido al que uno siente cuando escribe un poema sólo que esta vez acompañado. La gesta se repitió en los 4 largos que me exigieron pero al contrario que en el libro de la infancia, esta vez no hubo medallas. Después sólo pude salirme de la piscina con el pecho roto casi como el del hipotético Belmonte del comentario de Valle Inclán, los pies descalzos y la sonrisa satisfecha, sustraída de los círculos del Cielo de Dante.

Mike Oldfield

Hace ya unas semanas que no cuelgo vídeo musical si no me equivoco, me parece que último fue aquel de White Rabbit. Bien hoy traigo tres vídeos de este genial músico británico: Mike Oldfield.

Durante mi infancia recuerdo haberlo escuchado cientos, miles de veces gracias a mi hermano, que tenía un cassette (qué buenos recuerdos y qué mal sonaba el condenado cassette…) de una de sus obras cumbres Tubular Bells II.  No obstante, no es su mayor logro ya que la gran mayoría del público lo conoce por aquel primer disco que poco después del lanzamiento se convirtió en la grandísima BSO de La Niña del Exorcista, el disco aquel fue el muy vendido Tubular Bells I.

Oldfield fue el abanderado por aquellos años de una empresa que empezaba a andar, Virgin Records, de hecho, fue el primer disco que sacó la empresa y ya con él tocaron el cielo. Oldfield era un muchacho jovencísimo que había estado en los mismos estudios que los Beattles y que había utilizado muchas veces sus instrumentos para ensayar… Después vendría como he dicho las grandes ventas en multitud de discos, un sonado fracaso como el To be free (mezcla extraña de chill-out y algo que no se sabe muy bien qué era…) y algún retiro mallorquín por problemas de alcoholismo que no enturbiaron la gran carrera de este poli-intrumentista (se dice así, creo) que tanto bien ha hecho por la música.

Así que aquí os dejo tres vídeos, de un concierto que dio en el año 1981. En el primero está una canción que se llama Punkadiddle (ver hasta el final porque merece la pena cómo remata la faena Mike) y otros dos vídeos que traen grandes momentos de uno de sus primeros discos, Ommadawn creo, que son 20 minutos o así entre los dos. Así que nada, disfruten del gran Mike Oldfield y ya me dirán algo.

Y ahora los dos Ommadawn.

Diálogo de Jano

-Manolillo enfría la manzanilla que ya llega la Feria.

-Ya te digo, ya empezamos con el mismo cuento de siempre… tráfico cortado, aparque usted donde pueda, los gitanitos cobrando su “impuesto revolucionario”…

-Aquí tienes la Manzanilla fresquita. Pues eso, no es nada lo de los aparcacoches… ya pronto las calles hasta arriba de basura, el olor de los caballos y el dichoso ruído de la calle del infierno… ¡Esto es un desastre!

-Hablando de ruído, chirrían las quejas en los foros y los ministerios sobre el documental de Telemadrid. Se ve que ya está acercándose los días de oro de la basura política y mediática, que aquí en España tenemos de todo…

-Manolillo, España es así, pero parece que ha dolido lo del catalanismo televisivo… esto es Salsa Rosa política… yo me reí mucho con lo del actor aquel… no recuerdo su nombre… “¿qué coño le importa a los españoles lo que pase en Cataluña? ¿defienden al castellanoparlante?” Fue muy gracioso… evidentemente, éste no tiene ni idea de política…

-Pero eso no fue lo último, ¿viste lo del partido de niños en Portugal? Eso sí que es un Valencia – Barcelona, pero Barcelona el de Ecuador… porque si no salieron con el himno… discuto mucho, quizás no lo conocerían… al ser de Guayaquil…

-Así vamos después al stand de la Feria que se han montado en Montjuic, lo que yo te diga, de chiste… después encima querrán que mamá patria te pague el tren de alta velocidad… qué caradura…

-Nene no lo olvides, la pela es la pela… y si así la guardamos para nuestros actos mejor, donde esté la Diada y la Feria de Abril catalana que se quiten otras copias.

-Bueno, ¿qué me dices de lo del manifiesto?

-¿Qué manifiesto, Manolo?

-Joder, el de la Grandes… y otros pequeños comediantes. Nada, aquí la señorita que asesinaría a voces de la derecha se une con amiguitos para proponer un manifiesto contra la crispación política. El caso es que no tiene mala pinta, si no fuese por la propaganda partidista que tiene dentro de los textos… Es de chiste, y precisamente ella.

-Ella y sus amiguitos, no olvides al cervantino, que ahora llega con la Calvo a echar más leña al fuego.

-Esto es de risa… menos mal que llega la Feria… y se acabaron estas tonterías…

-Claro que sí, que llega la Feria, y los cortes de tráfico, y los aparcacoches, los coches de caballo, los ruídos y la falta de limpieza, la botellona… es para darse a la bebida… por cierto Manolillo, enfríala de nuevo, que con tanta charla…

La esquina del mundo

Aquella esquina tiene algo especial. No lo digo sólo por la blancura infinita de los muros del edificio de la esquina o por los naranjos que vocean la llegada y el asiento de la primavera, aquella esquina, de pared encalada y naranjo avizor irradia algo más que escapa al ojo que aún no ha sido amaestrado.

Todas las mañanas la esquina se nutre de estudiantes que viran hasta el colegio, trabajadores de café y tentempié a las doce, grandes empresarios y economistas de periódico bajo el brazo, barrenderos y limpiadoras de urinarios, ancianos de bastón firme y mirada atenta que llegan a recoger el periódico a los repartidores que se apostan en la esquina, repartidores de penitencia, de sonrisa estéril y <<buenos días, tome>> fríos como la brisa que juega a regatear la esquina en las noches húmedas. Es una marea incontable, una sucesión de saludos, roces de manos y hojas de periódico -cuidado con la publicidad, señora- que revolotean como alas.

Pero la noticia no está en los periódicos como pueda parecer ¿Cuál es la noticia? ¿Bajan los tipos de interés o la incomparecencia de aquella mujer que lleva a sus dos niños a la escuela y siempre pregunta la hora? ¿El Gobierno negocia con los sindicatos o Manuel, el de la grúa, que le han robado el teléfono mientras un repartidor le daba su preciado periódico? Hay noticias a diario, innumerables noticias que no llegan a ninguna redacción, noticias de verdad, de la calle, de las que no se hacen voz los periódicos. Juan tiene 21 años y no encuentra trabajo. María y Azucena cobran menos de 450 euros. Ascensión es pensionista y no llega a fin de mes. En la esquina no todo anda bien como vemos, pero hay historias que giran aquella esquina y buscan sonrisas donde acomodarse, allá en la escuela, en los grandes almacenes de la calle o en la casa de los que viven esa esquina y la hacen suya.

Hace meses, Octavio llegó a la esquina con sus 70 ferias, ajustó sus guantes y agarró el periódico que le ofrecía uno de los repartidores. Muchas gracias, chiquillo, le dijo. El repartidor lo miró con una sonrisa especial y le devolvió el agradecimiento por la amabilidad que siempre había tenido al recogerle el diario. ¿Sabes una cosa? Nunca leo el periódico. Pero no creas que vengo aquí porque me gusta dar un paseo como esos otros viejos que se levantan temprano buscando a alguien en los autobuses. Vengo porque me gusta recoger éste periódico, ir a la cafetería de la plaza y ver a mi amigo Antonio que me leerá el periódico mientras me tomo un café de esos que ennegrecen canas. Aquí con 70 años, uno que no sabe leer. Octavio miraba el titular con una mezcla de orgullo y tristeza. Oiga, apúntese a las clases que ahora hay para mayores. Hay mucha gente así y es una buena forma de aprender y de hacer amistades. Estoy seguro de que le gustaría, dijo el repartidor. Qué va, hombre. Ya soy muy mayor para esos trotes, además, Antonio lo lee muy bien, de joven era poeta. Octavio era así, un hombre de costumbres fijas, después de despedirse escapaba pronto calle abajo buscando su cafetería.

A diario se repetía la conversación casi, Octavio llegaba, pedía el periódico y, después de una breve conversación sobre Antonio y su café, se marchaba calle abajo con pasos cortos y fugaces. El repartidor no olvidó aquella conversación, ni Juanita que siempre coincidía con Octavio y que se había comprometido con el repartidor para tratar de convencerlo. El repartidor guardaba dos periódicos desde aquello, uno para el poeta Antonio, otro para que Octavio pudiese ver las noticias.

No parecía que hubiese avances, pero una mañana Octavio llegó con gafas nuevas, pidió su periódico y en vez de irse calle abajo, se apoyó en aquellos muros blancos. El repartidor sonrió, ya sabía algo por boca de Juanita. Octavio miró con nerviosismo la página y apuntó al titular con el dedo: Más de una veintena de muertos tras la cadena de atentados en Argelia y Marruecos. Octavio leía la noticia lentamente, dejando caer las palabras con una sonrisa blanca y amplia, contrayendo arrugas, el periódico cerca y el bastón apoyado en la pared. Tras terminar el titular y el cuerpo de la noticia, miró al repartidor y después a Juanita. Octavio lloraba de felicidad, casi podían verse los años que había esperado para poder realizar esto. Nunca sabré cómo agradecerte la idea que me diste, dijo al repartidor, llevo todos estos meses yendo a las clases. Aprende usted rápido, dijo el repartidor y estrechó la mano al anciano. Parece que Antonio no leerá hoy la sección de Internacional, dijo Octavio a modo de despedida. Después recogió el bastón, agarró bien el periódico y siguió su camino calle abajo hasta la cafetería.

Aquella esquina tiene algo especial. No lo digo sólo por la blancura infinita de los muros del edificio de la esquina o por los naranjos que vocean la llegada y el asiento de la primavera, aquella esquina, de pared encalada y naranjo avizor irradia algo más que escapa al ojo que aún no ha sido amaestrado: Un anciano aprende a leer, un periódico es convertido en libro de lectura, un joven aconseja a un anciano, una grave noticia hace feliz a los que la leen, un río de brazos inagotables que cada día giran y discurren calle abajo. Los muros blancos de la esquina son testigos de la vida, la verdadera redacción de noticias de un periódico de tirada invisible.