In Ictu Oculi

Recetario para los nuevos tiempos

Archivos en la Categoría: Andalucía

Mujer sorbiendo garbanzos

La maldición del poeta es señalar la belleza y sufrir la aguja constante del insatisfecho, una sed insaciable que solo remedia el tiempo y otra belleza que apague la visión anterior. Así el poeta, como el vigía, va de un buque a otro, de un poema a otro mientras siente que construye un mundo de ladrillos de arena húmeda junto al mar. Leer más de esta entrada

El primer sevillano

Nadie sabe quién fundó Sevilla. El tiempo ha borrado el nombre de su creador de la Historia y en principio, sólo en principio, nada queda de él en estas calles. Si imaginamos a aquel sevillano ilustre, es difícil no sentir lástima pensándolo al borde de la laguna que cubría el final del río, tratando de sostener una cabaña con un poco de adobe. Eran tiempos difíciles, dicen los historiadores. Tiempos oscuros en una tierra debatida entre los tartesios y los mercaderes fenicios, con frecuentes luchas y un terrible vasallaje a una nobleza que vivía del metal de las minas cercanas. Leer más de esta entrada

Aguas de marzo

La lluvia ha apagado la tarde mientras el domingo se desparrama sobre las colinas del Aljarafe. La ciudad duerme en la cantinela monótona del agua. Sólo el olor a tierra mojada y a azahar llenan este escenario de calles vacías. Ahora todo parece como salido de la mente del poeta, “¡qué maravilla Sevilla sin sevillanos!“, y la realidad me empuja a la misma conclusión machadiana. Dadme un naranjo, un puñado de lluvia y dejadme a solas con este silencio.

Una bola de cera

Primavera de un año que no recuerdo. Los días eran largos, caían pétalos blancos de los naranjos y hacía un calor de rebeca, calcetín de punto y pantalón corto. Era Sevilla sin duda, Semana Santa. Teníamos alquiladas un par de sillas en la Campana y, entre cofradía y cofradía, los niños destensaban la espera jugando al fútbol con unas latas. Yo apenas levantaba un par de palmos del suelo y guardaba algunos huecos ocultos en la sonrisa. Hablaba más, miraba menos, dedicaba mi tiempo a responder con media lengua las burlonas preguntas cofrades de nuestros vecinos de zona, mientras veía a los niños correr tras las vallas. Algunas veces me unía a ellos y corría entonces con unas gafas que recuerdo enormes, unos zapatos pesados que yo transformaba en botas de taco. Así todo era más fácil. Los pantalones cortos eran calzonas y la camisa, la zamarra blanca de un Zamorano ídolo de masas. Leer más de esta entrada

Verdes de pacotilla

Verdes de mentira, verdes de pacotilla para rascar cuatro votos. Primero fueron las bolsas de plásticos del supermercado, ahora nos bajan el kilometraje y amenazan con tocar las luces de la carretera a sabiendas de que el problema, como de costumbre, va por otros derroteros. Leer más de esta entrada

Sevilla por Serrat

Gloria a ‘Monty’ en las alturas, recogieron las basuras de mi calle ayer a oscuras y hoy plagadas de octavillas. Es Serrat, pero es Sevilla, fiel reflejo de la ‘fiesta’ montada ahora que se acercan las elecciones de mayo. Leer más de esta entrada

COAC 2011

El silencio de las piedras

Aguas de febrero, bellas tormentas de febrero para celebrar que vuelven las voces a las hermosas naves de piedra de Santa María la Blanca, que trocan silentes humedades por chascarrillos de obra y plateas de cascos de plástico. Leer más de esta entrada

Que ruede febrero

Vuelve la caja y el pito de caña, las noches de comparsas, cena y chirigotas. Que es febrero dicen y ya se nos echa encima el colorete. Carnaval de mi vida, de la joya más preciada que dejó las olas. Leer más de esta entrada

Testamento del sevillano emigrante

Os dejo las tardes calurosamente frías de invierno, un puñado de cal y un mucho de albero alcalareño, esa mancha de humedad en el alma cuando pisas la calle Sierpes y te golpean los veintitantos, como si todos los años se te hicieran presente de un solo golpe certero. Leer más de esta entrada