El autobús está medio vacío cuando pasa por Puerta Triana a mitad de tarde. Si hace buen tiempo -como casi siempre- hay algo mágico en este cruce de caminos que bien te puede llevar al centro -La Giralda señalando hacia algún punto desconocido- o al Aljarafe, por donde escapa el sol a zancadas. Si sabes mirar, todo es un espectáculo allá afuera: el asfalto caliente, la hierba entre las piedras al borde del semáforo, los montes y las luces, más allá, a lo lejos.
Pero el autobús está medio vacío e invita a remover las ascuas de la memoria, retornar al viernes pasado, por ejemplo, a la conversación con Judit: “Sevilla tiene algo especial y no lo digo solo por haber nacido en Sevilla. Para mí lo es todo, es la infancia, la alegría, la magia del sur guardada en un único lugar, algo propio que he tratado de enseñar a mi hijo. Que conozca su tierra, que la ame“. Y sus palabras se unen como un eslabón más al paisaje. El autobús continúa y avanza ya por Triana. Desde atrás me llega la respuesta: “Estoy cansado de Sevilla, siempre lo mismo, sol, calor, obras... ¡Podría estar ahora en la playa, tirado en la arena, tomando el sol…!” dice un chaval mientras pulsa el botón de salida.
Y entonces lo veo todo como si una ventana diera a la estéril escena, algo que rehuye del origen y me enseña a esperar, a apreciar los dones.


10 Comentarios
Bueno, admitiré el tono de la redacción porque es un reportaje periodístico, que si no… Te retaba a un duelo a pistolas al amanecer.
Joder, no me ha dado tiempo ni a releerlo… jajajajaja y ya me has comentado. Sé que tiene algunos errores de estilo, que doy muchas vueltas -como en tu poema- pero qué más da, ya iré mejorándolo… jajajaja
PD: Acabo de retocarlo de nuevo. ¿Así mejor?
Sí, pero… ¿no es el final demasiado cursi?
Si tú lo dices… jajajajaja Vamos, si quieres le cambio el final y eso.
PD: Elimino de las manos en adelante. ¿Ahora mejor?
PD2: Ala, me voy a pincharme… la vacuna de la alergia.
Si yo no quiero no, cojones, es tu reportaje. Sólo te digo lo que me parece. Pero especialmente me rechina esta parte: “un algo rebelde que rehuye del origen y un algo poeta que me enseña a esperar, a apreciar los dones”. Lo del “algo poeta” es que no me termina de gustar.
Hecho. Ahora sí voy a pincharme. Cuando vuelva veré qué me has puesto. jajajajaja
Yo realmente el final no acabo de verlo, no me encaja (y lo estoy leyendo tras las revisiones).
Tengo preparada una entrada que tiene algo que ver con esto. Voy a intentar tenerla antes de la noche.
Hay, Sevilla, Sevilla… Mejor no digo nada.
Buentes, dile al muchacho del autobús que Sevilla es como todo, tiene un lado bueno y otro malo, y que si se quiere ir a la playa, que mejor. Así tendremos más sombra para cobijarnos los que nos quedemos en el Infierno hasta Julio por lo menos :D
Un saludo!
Jesu, la explicación del texto es mostrar las dos visiones que tengo de la ciudad y ver cuál de las dos prevalece.
Yure, aguántate! jajajajajaja
Te haces el chulito, no? Pues te quedas sin agua ;)